domingo, 2 de octubre de 2022

 STOP CÁNCER


Puede prevenirse y curarse


El  cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial. Según cifras de la OMS, para el año 2020 se le atribuyen más de 10 millones de fallecimientos, lo que equivale a una de cada 6 muertes. Pero hoy en día los casos de cáncer pueden ser oportunamente detectados y tratados con éxito, evitando estas muertes; no solo eso, sino que la mayoría de los cánceres más comunes tienen medidas preventivas que pueden ser muy eficaces.


Entre estos tipos de cáncer encontramos que para el 2020, el cáncer de mama fue el más frecuente a nivel mundial con más de 2.28 millones de casos, seguido en segundo lugar por el cáncer de pulmón con alrededor de 2.21 millones. A continuación encontramos el cáncer colorrectal con 1.98 millones de casos, el cáncer de próstata (1.41 M), los cánceres de piel diferentes al Melanoma (1,20 M) y el cáncer gástrico (1.09 M).



Si nos referimos a los que producen más fallecimiento, encontramos algunas similitudes, pero en este caso es el cáncer de pulmón el que ocupa el primer lugar con más de 1.8 millones de fallecimientos a consecuencia del mismo. A continuación encontramos el cáncer colorrectal que produjo 916 mil fallecimientos, el cáncer hepático (830 mil), el cáncer gástrico (769 mil) y el cáncer de mama (685 mil).


Pero lo interesante de todos estos números es que la mayor parte de estos cánceres tienen medidas preventivas específicas bastante efectivas, y no solo eso, sino que la mayoría de ellos si son detectados oportunamente poseen un alto porcentaje de curación. Es por esto que quiero desarrollar algunos puntos que todos deberíamos conocer acerca del cáncer, tales como:


  • ¿Qué es?

  • ¿Cómo se produce?

  • ¿Cuáles son sus síntomas precoces?

  • ¿Cómo podemos prevenirlo?


Pero empecemos hablando de la célula, la cual desde el punto de vista biológico es la  unidad más pequeña de vida. Las mismas forman cada uno de nuestros tejidos y órganos, y poseen características diferentes, dependiendo del tejido del cual forman parte. Entre las características celulares está su capacidad de reproducción, la cual está regulada por diversos y complejos mecanismos codificados en el ADN de sus núcleos.




¿Qué es el cáncer?


Cuando ocurren mutaciones celulares que generan la pérdida de los mecanismos de control sobre la reproducción celular estaremos en presencia de alguna forma de cáncer. Entonces, el cáncer es un término genérico utilizado para designar un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo y cuya característica definitoria es la reproducción rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes cercanas del cuerpo o propagarse a otros órganos a distancia, a esto último se le denomina Metástasis.



¿Cómo se produce?


La forma en la cual se produce un cáncer obedece a un proceso que puede durar años, el cual suele consistir en la transformación de células normales a lesiones precancerosas y posteriormente a un tumor maligno. Pero esto ocurre como resultado de factores genéticos propios de cada individuo, con agentes físicos (como la radiación ultravioleta del sol), agentes químicos (como el humo de tabaco o químicos en alimentos y bebidas) y con agentes biológicos  (virus, bacterias o parásitos).


¿Cuáles son sus síntomas?


Para responder a esto debemos tomar en cuenta dos consideraciones: La primera es que muchos cánceres pueden ser prácticamente asintomáticos durante mucho tiempo. En segundo lugar, es que cada tipo de cáncer dará síntomas diferentes dependiendo de los órganos y tejidos afectados. A pesar de ello, la mayoría puede cursar con una serie de síntomas generales.


  • Variaciones de peso: empecemos por el que probablemente es el más conocido de todos y también el más común, como lo es la pérdida de peso. Una pérdida de peso de entre 4 y 5 kilos (aprox. 10 libras) sin que la misma esté asociada a un régimen dietético o a la práctica de ejercicio debe siempre ser adecuadamente evaluada y descartar la existencia de un cáncer oculto como su causa. Lo que no sabe todo el mundo es que una ganancia de peso similar sin una causa que lo justifique también puede ser un síntoma de cáncer.

  • Cansancio o agotamiento: la fatiga sin causa justificada y que no mejora con el descanso suele ser un síntoma precoz de cáncer, y el mismo se exacerba progresivamente a medida que el cáncer avanza.

  • Fiebre: Casi todos los pacientes con cáncer experimentan en algún momento de su evolución fiebre, sin embargo esta tiende a ser un síntoma tardío más relacionado a la propagación de un cáncer; excepto en el caso de algunos Linfomas y Leucemias en las cuales la fiebre puede presentarse en forma precoz y muchas veces acompañada de sudoración a predominio nocturno.

  • Cambios en la Piel: El oscurecimiento de la piel (hiperpigmentación), o la coloración amarillenta de la piel, ojos y mucosas (ictericia), el enrojecimiento (eritema) o la sensación de picor (prurito) e incluso el crecimiento excesivo de vello, son algunas de las manifestaciones que pueden presentar algunos tipos de cáncer.

  • Cambios de patrones fisiológicos: el cambio de patrones como por ejemplo el evacuatorio o el miccional pueden estar relacionados a algunos tipos frecuentes de cáncer. Pasar de estreñimiento a diarreas sin justificaciones aparentes, o viceversa, el cambio en la consistencia o forma de las heces o la presencia de sangre en las misma debe ser evaluada adecuadamente. Así mismo el aumento o disminución de la frecuencia y el volumen al orinar o el cambio de color en las orinas y la sangre en las misma; o los cambio en los ciclos menstruales de las mujeres deben llamar nuestra atención.

  • Sangrados: el sangrado al toser, ó a través de las encías, la sangre en las heces o la orina, ó la presencia de moretones sin justificación en especial si los mismos no son dolorosos pueden asociarse a algunos tipos de cáncer.

  • Dolor: la aparición de un dolor sin causa aparente, sobre todo si el mismo es persistente o no responde a analgésicos tradicionales, ó si ocurre un cambio de patrón en un dolor previamente recurrente como las migrañas o dolores menstruales, puede relacionarse algunos tipos de cáncer.

  • Otros: Tos y ronquera persistente, dificultad para deglutir, aumento en la frecuencia de infecciones, lesiones orales como úlceras o los problemas de cicatrización también pueden ser síntomas precoces.



Prevención


En cuanto a la prevención hay que decir que al igual que con los síntomas, cada tipo de cáncer tendrá probablemente medidas preventivas específicas, sin embargo se mencionan a continuación algunas medidas generales comunes a muchos de los cánceres más frecuentes.


  • Dejar de fumar: Las personas fumadoras tienen un riesgo de 1 a 3 veces mayor de morir a consecuencia de cáncer que los no fumadores, y no sólo en relación al cáncer de pulmón que obviamente es el más relacionado al cigarrillo sino también a otros tipos como el e laringe, traquea, esófago, riñón, vejiga, páncreas y estomago.

  • Aumento de la actividad física: aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual esto ocurre, el aumento de la actividad física se relaciona con una disminución del riesgo a desarrollar cáncer de colón y mama.

  • Dieta: Se hacen muchas menciones de dietas antioxidantes, anti cancerosas o incluso los beneficios de dietas veganas o vegetarianas contra el cáncer, sin embargo si hablamos de evidencia sólida sólo se ha logrado relacionar las dietas altas en grasas con el desarrollo de algunos tipos de cáncer como el cáncer de mama, colon próstata y útero.

  • Sobrepeso y Obesidad: así mismo, el sobrepeso se relaciona con un aumento de la probabilidad de desarrollar cáncer de colon, hígado, ovario y de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas.

  • Vacunación: No existen vacunas específicas contra el cáncer a pesar de que existen muchos estudios en progreso relacionados con ello. No obstante la relación tan importante entre algunas enfermedades con algunos tipos de cáncer como por ejemplo la infección por hepatitis B con el hepatocarcinoma o la infección por VPH con el cáncer de cuello uterino, hacen que la vacunación contra estas dos enfermedades sea una medida preventiva indispensable en contra de estos tipos de cáncer.

  • Otras: Medidas como el uso de protección solar, el evitar agentes radioactivos (Rayos X) o la eliminación de infecciones como la del Helicobacter a nivel estomacal también forman parte de la prevención.


Antes de finalizar quiero hacer una mención especial de las pruebas de despistajes de cáncer, las cuales cuando son utilizadas de forma adecuada son una herramienta indispensable para el diagnóstico oportuno del cáncer. Sin embargo, de no existir indicación para su realización, las mismas solo someten a los pacientes a una tensión innecesaria, además de significar un gasto de recursos que no aumenta la detección ni las posibilidades de curación. Hagamos un ejemplo: si una persona de 30 años, sin antecedentes de riesgos ni síntomas se realiza una tomografía de tórax o una colonoscopia lo más probable es que no tengan ningún tipo de beneficio ni hallazgo. Por otra parte, un paciente de 60 años, conocido fumador con un consumo de más de 30 paquetes de cigarrillos por año; ó conocido con una poliposis intestinal; la realización de una tomografía de tórax cada para de años o una rectosigmoidoscopia anual podría estar perfectamente indicada.



Pero como ya hemos mencionado, la frecuencia de los diferentes canceres varia según la edad, el sexo o la población, pero es un hecho actual que 2 de cada 3 pacientes con cáncer puede ser curado de ser diagnósticado precozmente; por tanto, si usted pertenece a una población de riesgo o presenta síntomas sospechosos, consulte a su medico para que el mismo elabore el plan de estudio más apropiado para su caso.


viernes, 23 de septiembre de 2022

 DIABETES


Cuatro cosas que debes saber sobre ella


El número de personas diabéticas en el mundo pasó de ser menos de 100 millones en los años 80 a más de 400 millones para la década pasada. Para el año 2019 se estima que más de 1,5 millones de personas murieron a consecuencia de esta enfermedad y en algunas poblaciones el porcentaje de pacientes diabéticos sobrepasa el 10% y si hablamos de resistencia a la insulina podríamos llegar incluso al 30%.


La diabetes es una de las principales causas de ceguera del adulto, amputación de los miembros inferiores e insuficiencia renal a nivel mundial; además de estar asociada al aumento de la probabilidad de desarrollar enfermedad coronaria, infarto, accidentes cerebrovasculares (ACV) e infecciones. También puede producir efectos en múltiples órganos y sistemas incluyendo por ejemplo la disfunción sexual en hombres.


Sin embargo, la diabetes es una enfermedad que en muchos casos podemos prevenir y es por ello que quiero comentarte 4 cosas que todos deben saber acerca de la diabetes, tales como:


  • ¿Qué es y cuáles son sus tipos?

  • ¿Cuáles son sus síntomas?

  • ¿Cómo se diagnóstica?

  • ¿Cómo prevenirla?


Pero primero recordemos unos conceptos básicos, empezando con el páncreas, la cual es una glándula de forma alargada, ubicada en la parte posterior de nuestro abdomen, por debajo del estómago. La misma interviene en nuestra digestión a través de la producción de enzimas; e interviene en muchos aspectos de nuestro metabolismo a través de la producción de hormonas. Y es precisamente en las células beta del pancrea, donde se produce la hormona insulina, la cual cumple muchas funciones pero sin duda alguna, la más importante de todas es la estimulación de la absorción de glucosa de la sangre por las diferentes células del organismo en especial de las células musculares. Esta absorción de glucosa por los órganos, obviamente generará variaciones en los niveles de glucosa en sangre, lo cual afectará a su vez la liberación de insulina por el páncreas.




Entonces, ¿Qué es la diabetes?


La diabetes comprende un grupo de trastornos metabólicos que tienen como característica común el aumento de los valores de glucosa en sangre, y esto se debe por lo general a trastornos en la producción de insulina ó a que la insulina es incapaz de estimular la absorción de glucosa por los diferentes órganos.


De esto se desprende que la diabetes realmente no es una enfermedad única, sino que podemos encontrar diferentes tipos, y cada tipo tendrá bases fisiopatológicas diferentes, afectará a diferentes tipos de personas, reciben diferentes enfoques terapéuticos y tendrán medidas preventivas diferentes.


Encontramos 4 diferentes grupos de diabetes:


  • Grupo I: En este grupo encontramos a la diabetes tipo 1 ó diabetes juvenil, anteriormente llamada diabetes insulino dependiente (término actualmente no usado).

  • Grupo II: En el cual se encuentra la diabetes tipo 2 ó diabetes del adulto, anteriormente conocida como diabetes no insulino dependiente (término igualmente en desuso).

  • Grupo III: En este grupo encontramos una larga lista de diabetes producidas por diferentes causas como por ejemplo la enfermedad pancreática, o diabetes asociadas a trastornos genéticos, al consumo de medicamentos tales como los esteroides o asociadas a otras enfermedades.

  • Grupo IV: finalmente en este grupo encontramos a la diabetes gestacional, la cual es un proceso propio del embarazo y que se diagnostica y culmina durante el embarazo; por lo cual hay que diferenciarlo de pacientes con diabetes de otras causas las cuales están embarazadas.


En este artículo nos enfocaremos en los dos primeros grupos y en especial en la diabetes tipo 2.



Diabetes Tipo 1


Es conocida como diabetes del joven, ya que la misma se manifiesta por lo general en niños y adolescentes, aunque hoy en día se sabe que puede presentarse también en personas mayores. La misma no guarda relación con la herencia, lo que quiere decir que no es necesario tener padres o familiares diabéticos para desarrollarla. Se presenta por lo general en pacientes delgados y el problema en este caso se relaciona con la incapacidad del páncreas de producir insulina a niveles necesarios para mantener los valores de glucosa en sangre dentro de rangos óptimos. Esto se debe con frecuencia a la destrucción de las células Beta del páncreas por anticuerpos, lo que va a ocasionar que estos pacientes tengan niveles bajos de insulina en sangre pero glucemias elevadas. Es así entonces que la terapia de estos pacientes consiste desde el punto de vista farmacológico en la administración de insulina.



Diabetes Tipo 2


Representa la causa más frecuente de diabetes en el mundo, es la llamada diabetes del adulto, sin embargo debido a la alta relación que tiene con la obesidad se encuentra cada vez en forma más frecuente en personas jóvenes e incluso niños. Tiene una alta influencia de la herencia, llegando a incrementarse el riesgo de desarrollar diabetes en más de un 40% en caso de que los padres sean conocidos como diabéticos. En estos pacientes lo que ocurre es que la insulina es incapaz de estimular la absorción de glucosa por los órganos, a lo que se le conoce como resistencia a la insulina. En etapas iniciales, estos pacientes presentan incluso valores altos de insulina en sangre en un intento del organismo de compensar la falta de actividad de la insulina, pero como la misma no actúa, los valores de glucosa en sangre irán aumentando progresivamente. Son precisamente esos pacientes en fases iniciales, clasificados aún como pacientes con síndrome de resistencia a la insulina y no como diabetes los que tienen una gran importancia desde el punto de vista de la prevención, ya que con las medidas adecuadas podría evitarse la evolución a diabetes tipo 2.



¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?


La verdad es que la diabetes puede pasar por mucho tiempo por desapercibida, por lo que resulta importante reconocer inicialmente a aquellos pacientes con factores de riesgo para desarrollarla, tales como: la presencia de padres diabéticos, el sobrepeso y/o la obesidad, el hábito tabáquico, el sedentarismo, la presencia de condiciones como la hipertensión o niveles altos de colesterol en sangre o el consumo de medicamentos como los esteroides.


Así mismo, muchos de los síntomas que tradicionalmente se le atribuyen a la diabetes son manifestaciones propias de sus complicaciones tales como la pérdida de la visión, o la pérdida de sensibilidad, infecciones, lesiones en miembros inferiores e incluso síntomas de enfermedad coronaria. En este punto generalmente estaremos en presencia de una paciente con más de 10 años de evolución, lo cual es un punto bastante tardío.


Pero cuando nos referimos a síntomas relacionados directamente con la diabetes y las cifras elevadas de glucosa en sangre tenemos que mencionar que estos pacientes normalmente presenta un aumento de la sensación de sed y el consumo de agua (polidipsia), un aumento de la sensación de hambre y consumo de alimentos (polifagia), y un aumento de la frecuencia y el volumen miccional (poliurea). A esta tríada clásica en medicina se le conocen como las 3 “P”.



¿Cómo se diagnóstica la diabetes?


Para esto utilizamos principalmente dos pruebas: la glucemia en ayunas (entendiéndose como ayuno un periodo de tiempo de al menos 8 horas) y la hemoglobina glicosilada, la cual cada día toma más valor. Recordemos que la hemoglobina es una proteína que se encuentra en el interior de nuestros glóbulos rojos y que se encarga de transportar el oxígeno en la sangre. Pero ocurre que la glucosa es capaz de unirse a la hemoglobina y formar hemoglobina glicosilada (HgB A1c). Entre más glucosa tengamos en sangre, mayor será el porcentaje de hemoglobina glicosilada también. No solo esto, sino que la hemoglobina tiene una vida media de 3 meses, lo que quiere decir que la hemoglobina glicosilada sera una referencia de como se encuentran los valores de glucosa en sangre durante los últimos 3 meses.


Conociendo esto, nos referimos a valores normales de glicemia en ayunas entre 60-110 mg/dL, mientras que la hemoglobina glicosilada debe estar por debajo de 5,7%. Así mismo es de saber que hay un grupo de pacientes que podrían tener glucemias en ayuna entre los 110 mg/dL y menos de 126 mg/dL, a estos pacientes no se les considera aún como diabéticos y se les clasifica como pacientes con glicemias alteradas en ayuno. Si además poseen hemoglobinas glicosiladas entre los 5,7 y menos de 6,5% se pueden clasificar como síndrome de resistencia a la insulina.


Pero para hablar propiamente de diabetes debemos mencionar varios criterios o situaciones:

  • El primer caso y probablemente el más grave y evidente es aquel donde una persona presenta glucemia aleatoria (en cualquier momento del dîa, sin necesidad de encontrarse en ayuno) mayor o igual a 200 mg/dL con síntomas clásicos de diabetes (polidipsia, polifagea y poliurea).

  • En el segundo caso se requieren glucemias en ayuno en al menos dos oportunidades dos oportunidades mayores o iguales a 126 mg/dL y/o hemoglobina glicosilada de 6,5 % o más.

  • El tercer caso obedece a los pacientes que se les realiza una carga oral de glucosa (prueba que cada día se encuentra más en desuso), la cual consiste en darle a la persona una solución glucosada generalmente de 75 gr de glucosa. Se  le registran las glucemias antes de la administración, a los 5, 30, 60 y 120 min. aquellos pacientes con valores iguales o mayores a 200 mg/dL a las 2 horas de la administración de la solución, son diagnosticados como diabéticos. También hay que mencionar que si los valores se encuentran entre los 140 y los 200 mg/dL se clasifican como resistencia a la insulina.



¿Cómo podemos prevenir la diabetes?


La prevención va orientada a pacientes con resistencia a la insulina y a pacientes con diabetes tipo 2 en etapas iniciales y el punto clave de la misma es el control de peso a través de la dieta y el ejercicio. Existen estudios que han demostrado que la reducción de un 10% del peso en paciente diabéticos llevó al 90% de los pacientes a controlar los valores de glucemia y a la desaparición de los síntomas. 


La dieta juega un papel fundamental en el control de peso, sin embargo determinar que dieta es la mas apropiada para cada paciente puede ser un verdadero desafío, por lo que las sugerencias van dirigidas a reducir el consumo de harinas procesadas y el consumo de alimentos con azúcar agregada como los refrescos y dulces comerciales; además de aumentar el consumo de vegetales y frutas; Si estas medidas no nos ayudan a mejorar nuestro peso, podríamos considerar el consultar a un especialista en nutrición.


Pero se debe hacer especial énfasis en la práctica de ejercicio, ya que la misma, es lo único que ha demostrado la disminución de la resistencia a la insulina incluso en pacientes que no pierden peso; por lo que al igual que en otras situaciones se recomienda realizar ejercicio entre 5 y 6 veces por semana al menos entre 30 y 60 min por día.


Otras medidas como el dejar de fumar, el control adecuado de las cifras tensionales en pacientes hipertensos y mejorar los valores de colesterol en sangre juegan también un rol importante.


lunes, 12 de septiembre de 2022

 HIPOTIROIDISMO:

Un problema más común de lo que se cree.



¿Te sientes cansado todo el tiempo?

¿No tienes energía?

¿Pierdes más cabello de lo normal?

¿Tienes sobrepeso y no logras perderlo a pesar de intentarlo mucho?


Es posible que curses con hipotiroidismo y no lo sepas. Es una patología más frecuente de lo que se piensa y que la mayoría de las veces sus síntomas aparecen lenta y progresivamente, ocasionando que aquellos que los padecen no lleguen a pensar en que cursan con una enfermedad hasta que los mismo son bastante evidentes e incluso incapacitantes.



¿Qué es la Tiroides?


La Tiroides es una glándula endocrina, lo que quiere decir que sus productos (hormonas en este caso) son liberados y utilizados en el interior de nuestro cuerpo. La misma tiene forma de mariposa y se encuentra ubicada a nivel del cuello justo por delante de la tráquea. Su peso aproximado en un adulto sano es de solo unos 20Gr.


Pero que su pequeño tamaño no los engañe, esta pequeña glándula influye en una gran cantidad de funciones corporales, a travês de la producción de dos hormonas metabólicamente activas creadas a partir del Iodo ingerido en nuestra dieta, como lo son la T4, la cual representa el 93% de su producción, y la T3 la que solo representa el 7% de la producción pero que es mucho más potente. 


En este punto resulta pertinente mencionar a la hormona estimuladora de la tiroides (TSH), la cual es producida a nivel de una pequeña e importante glándula ubicada en la base de nuestro cerebro llamada hipófisis o pituitaria. Como su nombre lo indica ella se encarga de estimular la producción de hormonas por la tiroides, por lo que juega un rol primordial en la fisiopatología y el diagnóstico de las enfermedades de la tiroides.



Funciones de la Tiroides


Las hormonas tiroideas tienen efectos en forma directa o indirecta en casi todos nuestros órganos y sistemas, sin embargo vamos a hacer énfasis en tres en los cuales las manifestaciones tienen mayor repercusión y sus síntomas son más evidentes, como lo son el sistema cardiovascular, el sistema nervioso y nuestro metabolismo.


A nivel cardiovascular, las hormonas tiroideas aumentan la frecuencia cardiaca, así como la presión arterial sistólica, mientras que disminuyen la presión diastólica. Estos dos fenómenos generan un aumento de la cantidad de sangre que bombea el corazón a todo nuestro cuerpo, y esto puede observarse por ejemplo en la piel, donde las personas con mucha actividad tiroidea tienden a presentar un rubor facial constante debido al gran flujo de sangre que llega a la misma.


A nivel neurológico también ejercen un efecto estimulante sobre la mayor parte de sus funciones; podríamos decir que las hormonas tiroideas funcionan como una gran y cargada taza de café para nuestro sistema nervioso, y así como el café en la mañanas, las hormonas tiroideas nos despiertan, nos dan energía, aumentan nuestra capacidad y velocidad de respuesta a estímulos e incluso aumentan nuestra capacidad de aprendizaje.


Por último pero para nada menos importante, las hormonas tiroideas aceleran nuestro metabolismo, aumentando el consumo de energía proveniente no solo de la glucosa que consumimos en nuestros alimentos sino también de la energía proveniente de otras fuentes de almacenamiento como lo son las grasas y los músculos.


En resumen, si imaginamos personas con una alta producción tiroidea, tendríamos que imaginar personas aceleradas, irritadas, taquicardicas, hipertensas, sobre excitadas, no solo en su comportamiento sino en muchas de sus funciones. Por otra parte las personas con poca actividad tiroideas se ubican al otro extremo, siendo personas lentas, sin energía, deprimidas, hipotensas y bradicardicas. De ahí que un adecuado balance sea tan importante para un funcionamiento óptimo del individuo.



¿Qué es el hipotiroidismo?


Una vez conocidas las funciones podemos decir que el hipotiroidismo es el estado en el cual la tiroides es incapaz de producir suficientes hormonas tiroideas para mantener un adecuado funcionamiento del organismo.


¿Qué causa el hipotiroidismo?


  • Déficit de Iodo en la dieta: La deficiencia de Iodo sigue siendo la principal causa de hipotiroidismo en el mundo, sin embargo en muchas partes del mundo, la sal doméstica para consumo humano es enriquecida con yoduros en un intento de evitar esta deficiencia.

  • Hipotiroidismo congénito: Este afecta a 1 de cada 4000 recién nacidos, los cuales pueden lucir totalmente sanos al momento del nacimiento y de no diagnosticarse y tratarse producirá retrasos en el crecimiento y trastornos permanentes en el desarrollo y maduración del sistema nervioso. Por fortuna en la mayor parte de los países industrializados existen protocolos a través de la llamada prueba del talón, la cual entre otras enfermedades realiza un despistaje de hipotiroismo. El tratamiento oportuno evita las consecuencias.

  • Tiroiditis Aguda: La tiroiditis es la inflamación del tejido de la tiroides lo que puede llevar a su destrucción, en sus formas agudas son producidas por virus como el de la parotiditis o el sarampión, son poco frecuentes y la mayoría de las veces los síntomas son transitorios.

  • Consumo de Medicamentos: existen medicamentos como la Amiodarona (utilizado en el tratamiento de arritmias) o el Litio (usado en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas).

  • Radiación y Quimioterapia: las cuales pueden ser utilizadas en el  tratamiento de hipertiroidismo, tumores tiroideos o incluso otro tipos de tumores.

  • Extracción Quirúrgica: Como ocurre en el caso de Bocio de gran tamaño o en cáncer de Tiroides.

  • Tiroiditis Autoinmune: Estas son la causa más frecuente e importante de hipotiroiditis a nivel mundial en países con adecuado consumo de Iodo en la dieta. En las misma, los anticuerpos producidos por el organismo para defendernos de virus o bacterias, en lugar de hacer esto, atacan y destruyen las células de la tiroides. Normalmente se presentan en forma subaguda o crónica, con síntomas que aparecen a lo largo de varias semanas o meses. Las formas más conocidas son la famosa Tiroiditis de Hashimoto y la Tiroiditis Atrófica.



Síntomas


No existe una forma única de presentación de los síntomas, de hecho, los mismo suelen variar no solo entre persona y persona sino también a lo largo del tiempo en un mismo paciente. Lo más usual es que los síntomas aparezcan lenta y progresivamente, por lo cual muchas veces los pacientes no se percatan que está ocurriendo algo, sino que atribuyen los mismos a otras razones. Además muchas veces estos pacientes ya tienen otras enfermedades o condiciones y suelen atribuir lo ocurrido a estas otras condiciones. Entre los síntomas más habituales encontramos:


  • Piel seca, pálida, delgada, fría, con escasa sudoración.

  • Aumento en la caída del cabello.

  • Sobrepeso u Obesidad a pesar de que los pacientes refieren pérdida del apetito y consumo de escasa cantidad de comida. Así mismo se les dificulta perder peso a pesar de la dieta y el ejercicio.

  • Falta de energía, cansancio, sueño constante e incluso depresión.

  • Dificultad para concentrarse y falta de interés.

  • Intolerancia al frío.

  •  Estreñimiento.

  • Bajas frecuencias cardiacas.

  • Bajas cifras de tensión arterial sistólica pero con valores de tensión diastólica normales o altas.

  • Trastornos menstruales, infertilidad o abortos.




Diagnóstico


El diagnóstico se sospecha gracias a los síntomas pero para su confirmación es indispensable la medición de hormonas en sangre. Se debe empezar por la medición de niveles de hormona estimuladora de la tiroides (TSH), la cual se encuentra alterada en el 100% de los casos de hipotiroidismo. La misma se encontrará elevada cuando el problema se encuentra a nivel de la producción de hormonas tiroideas y con una frecuencia menor la encontraremos disminuida lo que nos indica que el problema se encuentra a nivel de nuestra glándula hipófisis.Para la confirmación diagnóstica deben medirse las hormonas tiroideas libres en sangre, en especial la T4, la cual se encuentra disminuida en todos los casos de hipotiroidismo sintomático.


Vale la pena mencionar que en poblaciones mayores de 60 años, el 10% de las personas cursan con valores de TSH elevados pero de hormonas tiroideas normales. A esta condición se le conoce como Hiopotiroidismo subclínico, y su importancia radica en que muchos de estos pacientes podrían desarrollar síntomas de hipotiroidismo a futuro, siendo necesario incluso iniciar tratamiento en ellos antes que los presenten, además de ameritar controles y seguimiento a lo largo de la vida.



Tratamiento


No existe un tratamiento curativo para el hipotiroidismo, sin embargo, la toma vía oral de sustitutos sintéticos de hormonas tiroideas, controla o elimina los síntomas.. La administración debe ser indicada y vigilada por el médico, ya que las dosis son variables no sólo entre pacientes sino a lo largo de la vida. Para el seguimiento y control del tratamiento, la Asociación Americana para la Tiroides recomienda que se realicen controles de TSH y hormonas tiroideas entre las 6 y las 10 semanas posterior a la modificación o inicio de una nueva dosis. En cambio cuando los pacientes ya consumen una dosis estable los controles pueden realizarse 1 vez por año.


Existen condiciones que hacen necesario que un paciente previamente tratado asista o consulte a su medico, como lo son: La reaparición de síntomas de hipotiroidismo ó aparición de hipertirodismo, el cambio por alguna razón de la dosis como por ejemplo si cambiamos la marca y la presentación del medicamento; el aumento o la perdida de peso, el consumo de medicamentos como los antiácidos, el embarazo o la suspensión de la medicación por cualquier causa.


Por último, si usted sospecha que podría cursar con Hipotiroidismo, consulte lo más pronto posible a su médico, quien le solicitará los exámenes que considere necesario para descartar esta frecuente condición.


martes, 6 de septiembre de 2022

 HIPERTENSION: Un problema que no desaparece


¿Por qué seguir hablando de hipertensión?


La hipertensión es uno de los trastornos médicos más frecuentes y que causa más estragos en la población mundial. En un estudio publicado en la prestigiosa revista Lancet, realizado entre 1990 y 2019, se estimó que existen más de 1280 millones de hipertensos a nivel mundial, en edades comprendidas entre los 30 y los 79 años. Para hacernos una idea de la magnitud de la situación, esas cifras representan más del 15% de la población para ese momento, y no solo eso, sino que si nos limitamos a los grupos de edad ya mencionados, estaríamos hablando de entre el 20 y el 40% en promedio, llegando a alcanzar cifras tan impresionantes en algunos países como el 56%.


La perspectiva no mejora si consideramos que más de 720 millones de esos hipertensos no reciben tratamiento y más de 580 millones de ellos no sabían que eran hipertensos hasta el momento en el cual fueron introducidos en el estudio. Si nos limitamos a América, existen más de 250 millones de hipertensos y se producen más de 1.6 millones de muertes al año a consecuencias de enfermedades cardiovasculares, siendo la hipertensión el punto de partida más frecuente de todas ellas.


Las enfermedades cardiovasculares en general representan la primera causa de muerte en América, por encima de otras como los accidentes, los hechos violentos y otras enfermedades como el cáncer, lo cual no es de extrañar si consideramos que solo 1 de cada 4 mujeres hipertensas y 1 de cada 5 hombres, recibe tratamiento y está adecuadamente controlado.


Si quieres conocer más sobre este estudio consulta: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/piiS0140-6736(21)01330-1/fulltext 



Pero… ¿Qué es realmente la hipertensión?


Para Responder esta pregunta es necesario repasar algunos conceptos básicos sobre nuestro sistema cardiovascular. En primer lugar recordemos que el corazón funciona como una bomba encargada de enviar sangre a todo nuestro cuerpo a través de las arterias. La sangre en su paso por las arterias ejerce presión sobre las paredes de las mismas, y la cantidad de presión que ejerce depende de factores tales como el volumen de sangre que pasa a través de la luz arterial y el diámetro de dichas arterias.


Las arterias a su vez, son como tuberías elásticas capaces de aumentar o disminuir su diámetro en respuesta a los cambios de presión en su interior. Es decir, si la presión aumenta por alguna razón, la arteria es capaz a través de un complejo mecanismo de regulación, de aumentar su diámetro para disminuir la presión. Y ocurre lo mismo en caso contrario, si la presión cae por alguna razón, la arteria disminuye su diámetro para aumentar la presión.


Una analogía de la vida diaria sería lo que ocurre con la manguera que utilizamos en el jardín. Regulamos la presión de agua a través de dos formas: La primera, abriendo o cerrando la llave de paso; la segunda, ejerciendo presión en la punta de la manguera para disminuir o aumentar el diámetro de salida del agua. Entre más abramos la llave de paso y más presión ejerzamos en la punta de la manguera para disminuir el diámetro de salida de agua, mayor será la presión con la que es disparada el agua a través de la manguera.


Cuando por algún motivo, las arterias pierden la capacidad de compensar los cambios de presión en su interior, nos podemos encontrar que las mismas se ven expuestas permanentemente a la presencia de presiones de sangre elevadas, en cuyo caso nos encontramos en presencia de “Hipertensión Arterial”.



¿Cómo podemos medir la presión arterial?


La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg), una unidad utilizada para expresar presión, y se expresa utilizando dos cifras, por ejemplo 120/80 mmHg. La primera cifra (120), se refiere a la presión sistólica (también conocida por muchos como “la presión alta”), y la segunda (80), se refiere a la presión diastólica (también conocida como “la presión baja''). La presión sistólica es la presión resultante de la contracción del corazón ó sístole, mientras que la presión diastólica es la presión obtenida durante la fase de relajación del corazón o diástole.



¿Qué valores de presión arterial se consideran Hipertensión?


Para el año 2022, la mayoría de las asociaciones médicas y científicas, tanto americanas como europeas,  dedicadas al estudio y evaluación de la hipertensión y de las enfermedades cardiovasculares, consideran como hipertensión, una presión arterial sistólica mayor o igual a 140 mmHg y/o una presión arterial diastólica mayor o igual a 90 mmHg.


Pero también es de suma importancia mencionar que actualmente existen criterios diagnósticos para el Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial o MAPA, que consiste en la colocación al paciente en la consulta de un dispositivo el cual registrará las presiones arteriales por un periodo de 24 horas. Más importante aún, existen criterios para la Automedición de Presión Arterial Domiciliaria ó AMPA, lo que quiere decir que un un dispositivo electrónico adecuadamente validado y reconocido internacionalmente, cualquier persona puede realizar tanto el diagnóstico como una adecuada evaluación continua de la presión arterial desde casa.


Actualmente existe una gran gama de dispositivos electrónicos que se adaptan a casi cualquier necesidad, y ya que la tendencia cada vez mayor de considerarlos el método por excelencia para la medición de la presión arterial, es importante conocer cuales son los equipos validados internacionalmente. Si quieres saberlo puedes consultarlos aquí: https://www.stridebp.org/es/bp-monitors.


¿Cuáles son los factores de riesgo para el desarrollo de hipertensión arterial?


En medicina se reconocen dos tipos de factores de riesgo, los no modificables que son aquellos que poseemos y no podemos modificar, y los modificables que son aquellos en los cuales podemos tener una intervención activa a fin de disminuir las probabilidades de desarrollar hipertensión y con ello el riesgo de otras enfermedades cardiovasculares.


Entre los factores No Modificables tenemos:


  • La Herencia o antecedentes Familiares: tener uno o más familiares consanguíneos que sufran hipertensión aumenta mis probabilidades de desarrollarla, aclarando que existen otros factores que influyen y que la herencia familiar no es una sentencia.

  • La edad: A mayor edad, mayor probabilidad de desarrollar hipertensión arterial, lo cual está relacionado con el aumento del grosor de las paredes arteriales y la disminución de su capacidad elástica con el pasar de los años.

  • La raza: La hipertensión arterial es mas frecuente en adultos afroamericanos e hispanos que en adultos de raza blanca o asiática. No solo ellos sino que los afroamericanos tienen mayor probabilidad de cursar con cifras tensionales más elevadas y a presentar mayor resistencia al tratamiento.

  • El sexo: los hombres adultos tienen mayor probabilidad de desarrollar hipertensión que las mujeres, sin embargo estas ultimas en edades postmenopausicas aumentan sus probabilidades llegando incluso a superar a los hombres tanto en frecuencia como en severidad.




Factores de riesgo Modificables:


  • La Dieta: es bien conocido que una dieta con alto consumo de sal, con abundantes grasas y bajo contenido de frutas y vegetales representa un factor de riesgo no solo para hipertensión sino también para otras enfermedades cardiovasculares. Así mismo debemos mencionar que la dieta es uno de los factores en los cuales podemos intervenir con mayor fuerza dándole una importancia primordial en la prevención.

  • Sedentarismo: La falta de actividad física y ejercicio es considerada un factor de riesgo, de allí que la mayoría de las asociaciones médicas recomiendan la práctica de al menos 30 a 60 minutos de ejercicio al día, al menos 5 veces por semana.

  • Tabaquismo: Los daños del tabaquismo activo al sistema cardiovascular son bien conocidos, pero hoy por hoy se conoce que incluso el tabaquismo pasivo representa un factor para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

  • Stress y falta de sueño: Una vida agobiante, llena de preocupaciones y presiones puede influir negativamente en varios aspectos de nuestra salud, como podría ser el aumento de la probabilidad de desarrollar hipertensión. Además hoy se conoce que no solo la falta de sueño sino también la disminución de la calidad del mismo representa un predisponente para presentar hipertensión y desarrollar enfermedades cardiovasculares, como ocurre en el caso del síndrome del apnea del sueño.

  • Café y Alcohol: Se ha discutido por mucho tiempo si el consumo de pequeñas cantidades de café o alcohol podrían ser incluso beneficiosos para la salud, lo cual sigue siendo un tema controversial. Lo que sí es conocido y aceptado es que el consumo de altas cantidades de una o ambas sustancias aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades.

  • Drogas Ilícitas: El consumo de drogas estimulantes como la cocaína y las metanfetaminas está relacionado con episodios de crisis hipertensivas en personas incluso sin factores de riesgo.

  • Comorbilidades: Existen condiciones o enfermedades que aumentan el riesgo de presentar o desarrollar hipertensión, tales como: el sobrepeso y la obesidad, enfermedades endocrinológicas como la diabetes, el hipertiroidismo o el hiperaldosteronismo, la insuficiencia renal, la presencia de cierto tipo de tumores o cáncer, el consumo de medicamentos como los esteroides, anti inflamatorios o descongestionantes nasales, niveles altos de colesterol en la sangre o incluso la presencia de dolor por cualquier causa, el cual puede desencadenar por sí solo un episodio de crisis hipertensiva.




¿Qué síntomas presenta la hipertensión arterial?



Aunque parezca difícil de creer, la hipertensión es totalmente asintomática, por lo menos en sus etapas iniciales, lo que quiere decir que una persona puede padecer hipertensión incluso durante años sin saberlo y durante ese tiempo recibir un daño acumulativo en su sistema cardiovascular. No es hasta que se presentan complicaciones que podemos observar sintomatología.


La complicaciones podrían presentarse de forma súbita como lo serían complicaciones agudas tales como la encefalopatía hipertensiva, el edema agudo de pulmón o la insuficiencia renal aguda; o de forma crónica como los son las cardiopatia hipertensivas y/o isquémica, la nefropatía hipertensiva y los eventos cerebrovasculares. Lo cierto es, que todas estas complicaciones son potencialmente letales a corto o largo plazo, por lo que a la hipertensión se le conoce como “El Asesino Silencioso”.


Debido a esto es importante reconocer los factores de riesgo e intervenir precozmente en aquellos que podemos controlar o modificar a fin de prevenir ya sea la aparición de hipertensión o de sus consecuencias. En caso de reconocer la existencia de factores de riesgo, realizar un despistaje de hipertensión así sea en casa con dispositivos electrónicos adecuadamente validados podrían ponernos en el camino correcto, y si efectivamente somos portadores de hipertensión, no dudes en consultar prontamente a tu médico para el inicio oportuno de un tratamiento adecuado.


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