lunes, 10 de octubre de 2022

 DEMENCIAS: 


Mucho más que solo problemas de memoria


Para el año 2020 las demencias afectaron a más de 50 millones de personas en todo el mundo y según estimaciones habrá más de 80 millones de afectados para el año 2030 y más de 150 millones para el 2050. 


Entre el 5 y el 8% de la población de 65 años o más sufre de algún tipo de demencia.Y es que las demencias representan la principal causa de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero. Estas generan un impacto desgarrador en quien la sufre y en sus familiares los cuales son, por lo general, los principales cuidadores.


La demencia es un síndrome, generalmente de naturaleza crónica y progresiva, caracterizado por el deterioro de la función cognitiva, es decir, de la capacidad para procesar el pensamiento. La misma afecta en gran medida a la  memoria, sin embargo es muy simplista limitarlo a eso, ya que también se ven afectados otros componentes como el pensamiento, la orientación, la comprensión, la capacidad de cálculo, el aprendizaje, el lenguaje y el juicio. Este deterioro cognitivo suele estar acompañado y en ocasiones precedido de deterioro del control emocional, del comportamiento y de la motivación.



Por estas razones es que quiero compartir algunos puntos que nos harán comprender mejor esta entidad, tales como:

  • ¿Cuáles son los tipos de demencia?

  • ¿Cuáles son sus síntomas a lo largo de su evolución?

  • ¿Cuáles son sus medidas terapéuticas?

  • ¿Qué podemos hacer para prevenirla?



TIPOS DE DEMENCIAS


Alzheimer


Al hablar de demencias, sus tipos y sus causas es imposible no empezar mencionando al Alzheimer, ya que el mismo representa la principal causa de demencias a nivel mundial en personas mayores. Entre el 60 y el 70% de los casos de deterioro lento y progresivo de la memoria en pacientes mayores de 70 años son consecuencia del Alzheimer.


Los síntomas iniciales son normalmente pequeños olvidos que pueden incluso parecer inocentes que evolucionan progresivamente. Pero también pueden existir otros síntomas tempranos como la dificultad para manejar dinero, dificultad para conducir vehículos, para realizar compras, seguir instrucciones, aprender nuevas palabras u orientarse espacialmente.



Demencia Cerebrovascular


La demencia cerebrovascular se encuentra entre las causas más frecuentes  de demencias en personas mayores de 70 años, las mismas se pueden presentar como una entidad única o acompañada de Alzheimer, lo cual suele ser difícil de determinar y diferenciar. El antecedente de una apoplejía, más frecuentemente relacionada a infartos cerebrales que a hemorragias, y una evolución irregular asociada a estos episodios vasculares orienta a su diagnóstico.


La presencia de hipertensión, arritmias cardiacas (tales como la fibrilación auricular) o la evidencia de microinfartos cerebrales también son hallazgos fuertemente sugestivos de este tipo de demencia.



Demencia Frontotemporal


Un 9% de todos los casos de demencia se presentan en población menor de 65 años, lo que se conoce como demencias de inicio precoz o de aparición temprana, y en la mayoría de los casos es producida por la llamada demencia frontotemporal. La misma es más frecuente en varones y hasta en un 20% de los casos se logran identificar antecedentes de familiares con este tipo de demencia. Al inicio no son los trastornos de memoria la característica más resaltante, sino que se afecta primordialmente la personalidad, con pérdida del control de impulsos, lo que puede llevar incluso a conductas agresivas, se presenta dificultad para las interacciones sociales, pueden haber conductas compulsivas como la ingesta profusa de comida e incluso trastornos del lenguaje, apatía y deficiencia de algunas funciones motoras.



Demencias por Alcohol y Drogas


Otros tipos frecuentes de demencias son las asociadas a causas como el consumo de alcohol y/o drogas. Ambas situaciones cursan con deterioro cognitivo que de eliminarse las causas pueden ser reversibles, pero de mantenerse en el tiempo se presentan como una demencia irreversible con todas sus manifestaciones clínicas.


Otras Demencias asociadas a causas menos frecuentes como:


  • Deficiencias de vitamina: Como los déficit de Vitamina B1 y B12.

  • Deficiencias endocrinas: Como el Hipotiroidismo.

  • Deficiencias orgánicas: Como la insuficiencia hepática y la insuficiencia renal.

  • Infecciones: Como las infecciones asociadas a VIH, Tuberculosis Meníngea o neurosífilis.

  • Lesiones cerebrales: Como traumatismos craneoencefálicos.

  • Tumores: Ya sean primarios o metastásicos.

  • Enfermedades Psiquiátricas: Como la esquizofrenia y la depresión. 



Síntomas y evolución de las demencias


Para desarrollar lo que son los síntomas y la evolución clínica de las demencias más comunes como lo son el Alzheimer y las demencias vasculares, es necesario profundizar un poco en algunos conceptos como lo son los diferentes tipos de deterioro cognitivo, pasando del delirio hasta el trastorno cognitivo grave y la demencia.


Delirio: sin entrar en grandes detalles podemos decir que en el delirio encontramos un forma de deterioro cognitivo el cual se presenta por lo general en forma aguda y rápida, en el transcurso frecuentemente de minutos, horas o máximo días. Además podemos identificar muchas veces una causa que lo desencadena y que al desaparecer la misma normalmente desaparecen los síntomas. El delirio puede presentarse a cualquier edad y no es precisamente la memoria el proceso del pensamiento más afectado, sino la consciencia del individuo con respecto a su entorno. Se puede presentar con somnolencia o incluso como agitación, con percepciones erradas de la realidad que rodea a la persona, al punto que puede percibir a amigos o familiares como personas extrañas, empleados o incluso como enemigos.


Trastorno cognitivo leve: El mismo es un trastorno que se presenta generalmente en edades mayores de los 65 años, se instaura en forma lenta y progresiva al punto que puede llegar a pasar desapercibido durante mucho tiempo. En este caso suele ser la memoria la primera área afectada, pero también puede afectarse el lenguaje e incluso algunas funciones motoras. Sin embargo en estos casos el grado de afección no es lo suficientemente grave como para evitar que el individuo vea afectada su vida en forma significativa o continúe siendo una persona funcional dentro de la sociedad. La importancia de este radica en que en general se acepta que corresponde a una fase inicial de demencia, por lo que su identificación y la aplicación de medidas adecuadas podrían ralentizar su evolución.


Trastorno cognitivo grave: En este punto, como su nombre lo indica, el deterioro cognitivo es tan grande que afecta la vida y la funcionalidad del individuo dentro de la sociedad, ya puede haber compromiso de todos los componentes del pensamiento y existirán diferentes grados de dependencia e incapacidad.


Se hace necesario aclarar que existen diferentes criterios para clasificar a un deterioro cognitivo como una demencia dependiendo si nos basamos en las asociaciones científicas americanas (las cuales utilizan los criterios establecidos en el DSM V), o las asociaciones europeas (las cuales se basan en los criterios del CIE-10). Para los americanos el punto fuerte de la diferenciación se hace en función de la gravedad de los síntomas y su grado de influencia en la vida del paciente, mientras que las asociaciones europeas introducen un criterio temporal, en el cual los síntomas deben estar presentes por al menos 6 meses para considerar un trastorno cognitivo como una demencia. Ahora, sin importar en cuales criterios te quieras basar, los síntomas y la evolución clínica será similar en ambos casos.



EVOLUCIÓN DE LAS DEMENCIAS


Conociendo ya estos conceptos básicos podemos ubicar los síntomas de las demencias más comunes como el Alzheimer y las demencias vasculares dentro de 3 momentos evolutivos:


Etapa Inicial: Esta etapa se hace presente lenta y progresivamente en forma de un deterioro cognitivo leve que puede incluso pasar desapercibido por mucho tiempo, y se caracteriza por:

  • Tendencia al olvido

  • Pérdida de la noción del tiempo

  • Desubicación espacial incluso en lugares ya conocidos.


Ahora bien, los olvidos no son experiencias exclusivas de las personas que desarrollan demencia. A decir verdad la inmensa mayoría de los problemas de memoria en personas menores de 65 años no corresponden o no están asociados a demencias. Para poder distinguir estas situaciones es necesario conocer un poco más sobre el proceso de la memoria.


La memoria es un proceso que se desarrolla en 3 etapas:

  1. La codificación: La cual consiste en la transformación de los impulsos que percibimos a través de los órganos de los sentidos en señales que puedan ser procesadas por nuestro cerebro. En esta etapa juega un papel fundamental la atención y la concentración, ya que si no prestamos atención a los estímulos no seremos capaces de generar recuerdos a partir de ellos.
  2. El almacenamiento: Que consiste en la organización y fijación de esas señales en forma estructurada en nuestro cerebro. En esta fase juega un papel primordial la repetición, ya que entre más se repita una información, más fija quedará la misma en nuestro cerebro.

  3. La recuperación: consiste en la evocación de estas señales en forma de recuerdos.


Es importante aclarar que la mayor parte de los problemas que refieren los pacientes jóvenes con respecto a su memoria están relacionados a problemas de atención y/o concentración, mientras que en las demencias se ven también afectados los procesos de almacenamiento y recuperación.


Etapas Intermedias: En esta etapa hay una evolución de los síntomas observados anteriormente, afectando la vida y funcionalidad del paciente a diferentes grados. Se observan:

  • Desubicación incluso en su propio hogar.

  • Dificultad para la comunicación (olvida palabras).

  • Empieza a necesitar apoyo para el aseo y cuidado personal.

  • Experimenta cambios en el comportamiento, como por ejemplo deambulación sin sentido y la repetición de preguntas.


Etapas avanzadas: En estas la dependencia de los cuidadores por parte de la persona es total ó casi total e incluso pueden hacerse presente claros síntomas físicos en especial en la esfera motora. Los pacientes presentan:

  • Desubicación casi constante en tiempo y espacio.

  • No reconocen a familiares y amigos.

  • No pueden ocuparse de su cuidado personal.

  • Puede haber dificultades para caminar u otras actividades motoras.

  • Se exacerban las alteraciones del comportamiento llegando incluso a la agresión.



TRATAMIENTO


En este aspecto se deben tocar 2 aspectos: el tratamiento farmacológico y las medidas no farmacológicas.


En cuanto al tratamiento farmacológico específico de las demencias debemos decir que existen medicamentos aprobados para su uso específico en Alzheimer, tales como el Donepezilo, Rivastigmina, Galantamina y Memantina. Los mismos han demostrado disminuir la velocidad de progresión de la demencia por Alzheimer, sin embargo, en ningún caso han demostrado efecto curativo o detener por completo su evolución.


También es de mencionar que son comunes en pacientes con demencia el uso de medicamentos como los antipsicóticos, antidepresivos, ansiolíticos, relajantes e hipnóticos, para el control de síntomas asociados a la demencia, pero a pesar de su utilidad en casos específicos hay que aclarar también que al igual que el grupo anterior no tienen un efecto curativo ni detienen la progresión de enfermedad, sin embargo su efecto sobre el control de los síntomas puede ser significativo.


Por último, el tratamiento de enfermedades coexistentes como la hipertensión, diabetes, hipotiroidismo, depresión o cualquier otra, está indicado como parte importante de la terapia de estos pacientes.


En cuanto a las medidas no farmacológicas, debemos decir que la fisioterapia en forma de terapia conductual, terapia ocupacional e incluso como terapia del lenguaje pueden contribuir a mantener y prolongar las diferentes funciones del individuo así como su independencia. Así mismo la creación de un ambiente seguro y cómodo para el paciente juega un rol fundamental, ya que lugares como las cocinas, baños y escaleras pueden ser lugares inseguros e incómodos para estos pacientes. La colocación de carteles o apoyos en lugares estratégicos podrían ser de gran ayuda. Un tercer aspecto entre las medidas no farmacológicas, pero aún así no menos importante, sería el apoyo tanto físico como emocional a los cuidadores, ya que ellos juegan un rol fundamental en el tratamiento y soportan una gran carga de estrés y trabajo que puede llegar a ser abrumadora. La contratación de personal que colabore con los cuidados o involucrar a toda la familia en el proceso son alternativas para mejorar la situación.



PREVENCIÓN


Existen medidas que resultan obvias al tratar de prevenir no solo esta entidad sino muchas otras, tales como:

  • Dejar de fumar.

  • Evitar el uso nocivo y excesivo de alcohol.

  • Controlar el peso.

  • Mantener una alimentación saludable

  • El control de enfermedades como la hipertensión, diabetes, hipotiroidismo y depresión.



Sin embargo, quisiera enfatizar en la realización de ejercicios, ya que esta medida es la única medida no farmacológica que ha demostrado con evidencia disminuir la probabilidad de desarrollar demencias por Alzheimer y demencias vasculares. De igual forma vale la pena mencionar que el bajo nivel educativo, el aislamiento social y la inactividad cognitiva se han asociado a un mayor riesgo de desarrollar demencia, por lo que participar en actividades grupales, educativas o la adquisición de nuevas habilidades como por ejemplo aprender un nuevo idioma, podrían ser consideradas como actividades preventivas en contra de las demencias.




domingo, 2 de octubre de 2022

 STOP CÁNCER


Puede prevenirse y curarse


El  cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial. Según cifras de la OMS, para el año 2020 se le atribuyen más de 10 millones de fallecimientos, lo que equivale a una de cada 6 muertes. Pero hoy en día los casos de cáncer pueden ser oportunamente detectados y tratados con éxito, evitando estas muertes; no solo eso, sino que la mayoría de los cánceres más comunes tienen medidas preventivas que pueden ser muy eficaces.


Entre estos tipos de cáncer encontramos que para el 2020, el cáncer de mama fue el más frecuente a nivel mundial con más de 2.28 millones de casos, seguido en segundo lugar por el cáncer de pulmón con alrededor de 2.21 millones. A continuación encontramos el cáncer colorrectal con 1.98 millones de casos, el cáncer de próstata (1.41 M), los cánceres de piel diferentes al Melanoma (1,20 M) y el cáncer gástrico (1.09 M).



Si nos referimos a los que producen más fallecimiento, encontramos algunas similitudes, pero en este caso es el cáncer de pulmón el que ocupa el primer lugar con más de 1.8 millones de fallecimientos a consecuencia del mismo. A continuación encontramos el cáncer colorrectal que produjo 916 mil fallecimientos, el cáncer hepático (830 mil), el cáncer gástrico (769 mil) y el cáncer de mama (685 mil).


Pero lo interesante de todos estos números es que la mayor parte de estos cánceres tienen medidas preventivas específicas bastante efectivas, y no solo eso, sino que la mayoría de ellos si son detectados oportunamente poseen un alto porcentaje de curación. Es por esto que quiero desarrollar algunos puntos que todos deberíamos conocer acerca del cáncer, tales como:


  • ¿Qué es?

  • ¿Cómo se produce?

  • ¿Cuáles son sus síntomas precoces?

  • ¿Cómo podemos prevenirlo?


Pero empecemos hablando de la célula, la cual desde el punto de vista biológico es la  unidad más pequeña de vida. Las mismas forman cada uno de nuestros tejidos y órganos, y poseen características diferentes, dependiendo del tejido del cual forman parte. Entre las características celulares está su capacidad de reproducción, la cual está regulada por diversos y complejos mecanismos codificados en el ADN de sus núcleos.




¿Qué es el cáncer?


Cuando ocurren mutaciones celulares que generan la pérdida de los mecanismos de control sobre la reproducción celular estaremos en presencia de alguna forma de cáncer. Entonces, el cáncer es un término genérico utilizado para designar un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo y cuya característica definitoria es la reproducción rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes cercanas del cuerpo o propagarse a otros órganos a distancia, a esto último se le denomina Metástasis.



¿Cómo se produce?


La forma en la cual se produce un cáncer obedece a un proceso que puede durar años, el cual suele consistir en la transformación de células normales a lesiones precancerosas y posteriormente a un tumor maligno. Pero esto ocurre como resultado de factores genéticos propios de cada individuo, con agentes físicos (como la radiación ultravioleta del sol), agentes químicos (como el humo de tabaco o químicos en alimentos y bebidas) y con agentes biológicos  (virus, bacterias o parásitos).


¿Cuáles son sus síntomas?


Para responder a esto debemos tomar en cuenta dos consideraciones: La primera es que muchos cánceres pueden ser prácticamente asintomáticos durante mucho tiempo. En segundo lugar, es que cada tipo de cáncer dará síntomas diferentes dependiendo de los órganos y tejidos afectados. A pesar de ello, la mayoría puede cursar con una serie de síntomas generales.


  • Variaciones de peso: empecemos por el que probablemente es el más conocido de todos y también el más común, como lo es la pérdida de peso. Una pérdida de peso de entre 4 y 5 kilos (aprox. 10 libras) sin que la misma esté asociada a un régimen dietético o a la práctica de ejercicio debe siempre ser adecuadamente evaluada y descartar la existencia de un cáncer oculto como su causa. Lo que no sabe todo el mundo es que una ganancia de peso similar sin una causa que lo justifique también puede ser un síntoma de cáncer.

  • Cansancio o agotamiento: la fatiga sin causa justificada y que no mejora con el descanso suele ser un síntoma precoz de cáncer, y el mismo se exacerba progresivamente a medida que el cáncer avanza.

  • Fiebre: Casi todos los pacientes con cáncer experimentan en algún momento de su evolución fiebre, sin embargo esta tiende a ser un síntoma tardío más relacionado a la propagación de un cáncer; excepto en el caso de algunos Linfomas y Leucemias en las cuales la fiebre puede presentarse en forma precoz y muchas veces acompañada de sudoración a predominio nocturno.

  • Cambios en la Piel: El oscurecimiento de la piel (hiperpigmentación), o la coloración amarillenta de la piel, ojos y mucosas (ictericia), el enrojecimiento (eritema) o la sensación de picor (prurito) e incluso el crecimiento excesivo de vello, son algunas de las manifestaciones que pueden presentar algunos tipos de cáncer.

  • Cambios de patrones fisiológicos: el cambio de patrones como por ejemplo el evacuatorio o el miccional pueden estar relacionados a algunos tipos frecuentes de cáncer. Pasar de estreñimiento a diarreas sin justificaciones aparentes, o viceversa, el cambio en la consistencia o forma de las heces o la presencia de sangre en las misma debe ser evaluada adecuadamente. Así mismo el aumento o disminución de la frecuencia y el volumen al orinar o el cambio de color en las orinas y la sangre en las misma; o los cambio en los ciclos menstruales de las mujeres deben llamar nuestra atención.

  • Sangrados: el sangrado al toser, ó a través de las encías, la sangre en las heces o la orina, ó la presencia de moretones sin justificación en especial si los mismos no son dolorosos pueden asociarse a algunos tipos de cáncer.

  • Dolor: la aparición de un dolor sin causa aparente, sobre todo si el mismo es persistente o no responde a analgésicos tradicionales, ó si ocurre un cambio de patrón en un dolor previamente recurrente como las migrañas o dolores menstruales, puede relacionarse algunos tipos de cáncer.

  • Otros: Tos y ronquera persistente, dificultad para deglutir, aumento en la frecuencia de infecciones, lesiones orales como úlceras o los problemas de cicatrización también pueden ser síntomas precoces.



Prevención


En cuanto a la prevención hay que decir que al igual que con los síntomas, cada tipo de cáncer tendrá probablemente medidas preventivas específicas, sin embargo se mencionan a continuación algunas medidas generales comunes a muchos de los cánceres más frecuentes.


  • Dejar de fumar: Las personas fumadoras tienen un riesgo de 1 a 3 veces mayor de morir a consecuencia de cáncer que los no fumadores, y no sólo en relación al cáncer de pulmón que obviamente es el más relacionado al cigarrillo sino también a otros tipos como el e laringe, traquea, esófago, riñón, vejiga, páncreas y estomago.

  • Aumento de la actividad física: aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual esto ocurre, el aumento de la actividad física se relaciona con una disminución del riesgo a desarrollar cáncer de colón y mama.

  • Dieta: Se hacen muchas menciones de dietas antioxidantes, anti cancerosas o incluso los beneficios de dietas veganas o vegetarianas contra el cáncer, sin embargo si hablamos de evidencia sólida sólo se ha logrado relacionar las dietas altas en grasas con el desarrollo de algunos tipos de cáncer como el cáncer de mama, colon próstata y útero.

  • Sobrepeso y Obesidad: así mismo, el sobrepeso se relaciona con un aumento de la probabilidad de desarrollar cáncer de colon, hígado, ovario y de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas.

  • Vacunación: No existen vacunas específicas contra el cáncer a pesar de que existen muchos estudios en progreso relacionados con ello. No obstante la relación tan importante entre algunas enfermedades con algunos tipos de cáncer como por ejemplo la infección por hepatitis B con el hepatocarcinoma o la infección por VPH con el cáncer de cuello uterino, hacen que la vacunación contra estas dos enfermedades sea una medida preventiva indispensable en contra de estos tipos de cáncer.

  • Otras: Medidas como el uso de protección solar, el evitar agentes radioactivos (Rayos X) o la eliminación de infecciones como la del Helicobacter a nivel estomacal también forman parte de la prevención.


Antes de finalizar quiero hacer una mención especial de las pruebas de despistajes de cáncer, las cuales cuando son utilizadas de forma adecuada son una herramienta indispensable para el diagnóstico oportuno del cáncer. Sin embargo, de no existir indicación para su realización, las mismas solo someten a los pacientes a una tensión innecesaria, además de significar un gasto de recursos que no aumenta la detección ni las posibilidades de curación. Hagamos un ejemplo: si una persona de 30 años, sin antecedentes de riesgos ni síntomas se realiza una tomografía de tórax o una colonoscopia lo más probable es que no tengan ningún tipo de beneficio ni hallazgo. Por otra parte, un paciente de 60 años, conocido fumador con un consumo de más de 30 paquetes de cigarrillos por año; ó conocido con una poliposis intestinal; la realización de una tomografía de tórax cada para de años o una rectosigmoidoscopia anual podría estar perfectamente indicada.



Pero como ya hemos mencionado, la frecuencia de los diferentes canceres varia según la edad, el sexo o la población, pero es un hecho actual que 2 de cada 3 pacientes con cáncer puede ser curado de ser diagnósticado precozmente; por tanto, si usted pertenece a una población de riesgo o presenta síntomas sospechosos, consulte a su medico para que el mismo elabore el plan de estudio más apropiado para su caso.


viernes, 23 de septiembre de 2022

 DIABETES


Cuatro cosas que debes saber sobre ella


El número de personas diabéticas en el mundo pasó de ser menos de 100 millones en los años 80 a más de 400 millones para la década pasada. Para el año 2019 se estima que más de 1,5 millones de personas murieron a consecuencia de esta enfermedad y en algunas poblaciones el porcentaje de pacientes diabéticos sobrepasa el 10% y si hablamos de resistencia a la insulina podríamos llegar incluso al 30%.


La diabetes es una de las principales causas de ceguera del adulto, amputación de los miembros inferiores e insuficiencia renal a nivel mundial; además de estar asociada al aumento de la probabilidad de desarrollar enfermedad coronaria, infarto, accidentes cerebrovasculares (ACV) e infecciones. También puede producir efectos en múltiples órganos y sistemas incluyendo por ejemplo la disfunción sexual en hombres.


Sin embargo, la diabetes es una enfermedad que en muchos casos podemos prevenir y es por ello que quiero comentarte 4 cosas que todos deben saber acerca de la diabetes, tales como:


  • ¿Qué es y cuáles son sus tipos?

  • ¿Cuáles son sus síntomas?

  • ¿Cómo se diagnóstica?

  • ¿Cómo prevenirla?


Pero primero recordemos unos conceptos básicos, empezando con el páncreas, la cual es una glándula de forma alargada, ubicada en la parte posterior de nuestro abdomen, por debajo del estómago. La misma interviene en nuestra digestión a través de la producción de enzimas; e interviene en muchos aspectos de nuestro metabolismo a través de la producción de hormonas. Y es precisamente en las células beta del pancrea, donde se produce la hormona insulina, la cual cumple muchas funciones pero sin duda alguna, la más importante de todas es la estimulación de la absorción de glucosa de la sangre por las diferentes células del organismo en especial de las células musculares. Esta absorción de glucosa por los órganos, obviamente generará variaciones en los niveles de glucosa en sangre, lo cual afectará a su vez la liberación de insulina por el páncreas.




Entonces, ¿Qué es la diabetes?


La diabetes comprende un grupo de trastornos metabólicos que tienen como característica común el aumento de los valores de glucosa en sangre, y esto se debe por lo general a trastornos en la producción de insulina ó a que la insulina es incapaz de estimular la absorción de glucosa por los diferentes órganos.


De esto se desprende que la diabetes realmente no es una enfermedad única, sino que podemos encontrar diferentes tipos, y cada tipo tendrá bases fisiopatológicas diferentes, afectará a diferentes tipos de personas, reciben diferentes enfoques terapéuticos y tendrán medidas preventivas diferentes.


Encontramos 4 diferentes grupos de diabetes:


  • Grupo I: En este grupo encontramos a la diabetes tipo 1 ó diabetes juvenil, anteriormente llamada diabetes insulino dependiente (término actualmente no usado).

  • Grupo II: En el cual se encuentra la diabetes tipo 2 ó diabetes del adulto, anteriormente conocida como diabetes no insulino dependiente (término igualmente en desuso).

  • Grupo III: En este grupo encontramos una larga lista de diabetes producidas por diferentes causas como por ejemplo la enfermedad pancreática, o diabetes asociadas a trastornos genéticos, al consumo de medicamentos tales como los esteroides o asociadas a otras enfermedades.

  • Grupo IV: finalmente en este grupo encontramos a la diabetes gestacional, la cual es un proceso propio del embarazo y que se diagnostica y culmina durante el embarazo; por lo cual hay que diferenciarlo de pacientes con diabetes de otras causas las cuales están embarazadas.


En este artículo nos enfocaremos en los dos primeros grupos y en especial en la diabetes tipo 2.



Diabetes Tipo 1


Es conocida como diabetes del joven, ya que la misma se manifiesta por lo general en niños y adolescentes, aunque hoy en día se sabe que puede presentarse también en personas mayores. La misma no guarda relación con la herencia, lo que quiere decir que no es necesario tener padres o familiares diabéticos para desarrollarla. Se presenta por lo general en pacientes delgados y el problema en este caso se relaciona con la incapacidad del páncreas de producir insulina a niveles necesarios para mantener los valores de glucosa en sangre dentro de rangos óptimos. Esto se debe con frecuencia a la destrucción de las células Beta del páncreas por anticuerpos, lo que va a ocasionar que estos pacientes tengan niveles bajos de insulina en sangre pero glucemias elevadas. Es así entonces que la terapia de estos pacientes consiste desde el punto de vista farmacológico en la administración de insulina.



Diabetes Tipo 2


Representa la causa más frecuente de diabetes en el mundo, es la llamada diabetes del adulto, sin embargo debido a la alta relación que tiene con la obesidad se encuentra cada vez en forma más frecuente en personas jóvenes e incluso niños. Tiene una alta influencia de la herencia, llegando a incrementarse el riesgo de desarrollar diabetes en más de un 40% en caso de que los padres sean conocidos como diabéticos. En estos pacientes lo que ocurre es que la insulina es incapaz de estimular la absorción de glucosa por los órganos, a lo que se le conoce como resistencia a la insulina. En etapas iniciales, estos pacientes presentan incluso valores altos de insulina en sangre en un intento del organismo de compensar la falta de actividad de la insulina, pero como la misma no actúa, los valores de glucosa en sangre irán aumentando progresivamente. Son precisamente esos pacientes en fases iniciales, clasificados aún como pacientes con síndrome de resistencia a la insulina y no como diabetes los que tienen una gran importancia desde el punto de vista de la prevención, ya que con las medidas adecuadas podría evitarse la evolución a diabetes tipo 2.



¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?


La verdad es que la diabetes puede pasar por mucho tiempo por desapercibida, por lo que resulta importante reconocer inicialmente a aquellos pacientes con factores de riesgo para desarrollarla, tales como: la presencia de padres diabéticos, el sobrepeso y/o la obesidad, el hábito tabáquico, el sedentarismo, la presencia de condiciones como la hipertensión o niveles altos de colesterol en sangre o el consumo de medicamentos como los esteroides.


Así mismo, muchos de los síntomas que tradicionalmente se le atribuyen a la diabetes son manifestaciones propias de sus complicaciones tales como la pérdida de la visión, o la pérdida de sensibilidad, infecciones, lesiones en miembros inferiores e incluso síntomas de enfermedad coronaria. En este punto generalmente estaremos en presencia de una paciente con más de 10 años de evolución, lo cual es un punto bastante tardío.


Pero cuando nos referimos a síntomas relacionados directamente con la diabetes y las cifras elevadas de glucosa en sangre tenemos que mencionar que estos pacientes normalmente presenta un aumento de la sensación de sed y el consumo de agua (polidipsia), un aumento de la sensación de hambre y consumo de alimentos (polifagia), y un aumento de la frecuencia y el volumen miccional (poliurea). A esta tríada clásica en medicina se le conocen como las 3 “P”.



¿Cómo se diagnóstica la diabetes?


Para esto utilizamos principalmente dos pruebas: la glucemia en ayunas (entendiéndose como ayuno un periodo de tiempo de al menos 8 horas) y la hemoglobina glicosilada, la cual cada día toma más valor. Recordemos que la hemoglobina es una proteína que se encuentra en el interior de nuestros glóbulos rojos y que se encarga de transportar el oxígeno en la sangre. Pero ocurre que la glucosa es capaz de unirse a la hemoglobina y formar hemoglobina glicosilada (HgB A1c). Entre más glucosa tengamos en sangre, mayor será el porcentaje de hemoglobina glicosilada también. No solo esto, sino que la hemoglobina tiene una vida media de 3 meses, lo que quiere decir que la hemoglobina glicosilada sera una referencia de como se encuentran los valores de glucosa en sangre durante los últimos 3 meses.


Conociendo esto, nos referimos a valores normales de glicemia en ayunas entre 60-110 mg/dL, mientras que la hemoglobina glicosilada debe estar por debajo de 5,7%. Así mismo es de saber que hay un grupo de pacientes que podrían tener glucemias en ayuna entre los 110 mg/dL y menos de 126 mg/dL, a estos pacientes no se les considera aún como diabéticos y se les clasifica como pacientes con glicemias alteradas en ayuno. Si además poseen hemoglobinas glicosiladas entre los 5,7 y menos de 6,5% se pueden clasificar como síndrome de resistencia a la insulina.


Pero para hablar propiamente de diabetes debemos mencionar varios criterios o situaciones:

  • El primer caso y probablemente el más grave y evidente es aquel donde una persona presenta glucemia aleatoria (en cualquier momento del dîa, sin necesidad de encontrarse en ayuno) mayor o igual a 200 mg/dL con síntomas clásicos de diabetes (polidipsia, polifagea y poliurea).

  • En el segundo caso se requieren glucemias en ayuno en al menos dos oportunidades dos oportunidades mayores o iguales a 126 mg/dL y/o hemoglobina glicosilada de 6,5 % o más.

  • El tercer caso obedece a los pacientes que se les realiza una carga oral de glucosa (prueba que cada día se encuentra más en desuso), la cual consiste en darle a la persona una solución glucosada generalmente de 75 gr de glucosa. Se  le registran las glucemias antes de la administración, a los 5, 30, 60 y 120 min. aquellos pacientes con valores iguales o mayores a 200 mg/dL a las 2 horas de la administración de la solución, son diagnosticados como diabéticos. También hay que mencionar que si los valores se encuentran entre los 140 y los 200 mg/dL se clasifican como resistencia a la insulina.



¿Cómo podemos prevenir la diabetes?


La prevención va orientada a pacientes con resistencia a la insulina y a pacientes con diabetes tipo 2 en etapas iniciales y el punto clave de la misma es el control de peso a través de la dieta y el ejercicio. Existen estudios que han demostrado que la reducción de un 10% del peso en paciente diabéticos llevó al 90% de los pacientes a controlar los valores de glucemia y a la desaparición de los síntomas. 


La dieta juega un papel fundamental en el control de peso, sin embargo determinar que dieta es la mas apropiada para cada paciente puede ser un verdadero desafío, por lo que las sugerencias van dirigidas a reducir el consumo de harinas procesadas y el consumo de alimentos con azúcar agregada como los refrescos y dulces comerciales; además de aumentar el consumo de vegetales y frutas; Si estas medidas no nos ayudan a mejorar nuestro peso, podríamos considerar el consultar a un especialista en nutrición.


Pero se debe hacer especial énfasis en la práctica de ejercicio, ya que la misma, es lo único que ha demostrado la disminución de la resistencia a la insulina incluso en pacientes que no pierden peso; por lo que al igual que en otras situaciones se recomienda realizar ejercicio entre 5 y 6 veces por semana al menos entre 30 y 60 min por día.


Otras medidas como el dejar de fumar, el control adecuado de las cifras tensionales en pacientes hipertensos y mejorar los valores de colesterol en sangre juegan también un rol importante.


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